Beidjing, China


Capital de la República popular de China, Beijing es el centro económico, político y cultural de China, está dividido en 18 distritos sobre una superficie total de 16 800 km2, Beijing posee una gran reputación a nivel mundial por su antigua arquitectura, sus palacios, sus jardines imperiales y sus templos. También es conocida por la belleza de sus jardines de recreo y sus espacios verdes. El visitante apreciará las visitas de numerosos lugares, monumentos históricos y museos que exponen obras de arte y reproducen la historia de la civilización china.

Para empezar, pueden soñar paseando por La Gran Muralla China. Patrimonio Mundial de la Humanidad. La obra se extiende sobre 6000 km. Cerca de Beijing (80km), los visitantes podrán descubrir la sección de Badaling, la parte mejor conservada del país.

Mientras descubren la verdadera alma de China, podrán hacer una parada en la Ciudad Prohibida - Palacio Imperial. Se halla en el corazón de la ciudad de Pekín, es el mayor conjunto arquitectónico tradicional que existe en China. Patrimonio de la UNESCO, Cuenta con más de 9000 piezas.

Pekín era la capital secundaria de los Liao, y más tarde, durante 800 años, pasó a ser de los Jin, los Yuan, los Ming y los Qing. Aquí los Ming depositaron sus difuntos emperadores en las Trece Tumbas Qing. Se puede acceder a esta gran necrópolis y visitar las tumbas de los emperadores, emperatrices y sus favoritos, datan de 1368 a 1644. El Chagling y el Dingling están abiertos al público, y este último alberga en su interior un célebre palacio subterráneo.

En Plaza Tian an Men, tienen una cita con la historia, en pleno centro de Beijing. Esta inmensa plaza de 40 hectáreas es el lugar de todas las manifestaciones históricas. El 1 de octubre de 1949, aquí mismo, en la puerta Tian An Men, se fundó la República popular de China, en la entrada principal del patio imperial de los Ming y los Qing, proclamados los edictos imperiales.

Para los amantes de la cultura religiosa y la belleza, nada mejor que el magnífico Templo del Cielo. Éste está considerado como el templo más bello de arquitectura religiosa del país, se terminó en 1420. En este lugar, los emperadores de las dinastías Ming y Qing ofrecían sacrificios al Cielo y dirigían plegarias a los dioses para obtener abundantes cosechas.

Para seguir en el tema de la espiritualidad, continuaremos con el Palacio Yonghegong, construido en 1694. La lamasería Yonghe es el templo más grande de lamas de Beijing. Antiguamente, era la residencia del emperador Yongzheng de los Qing antes de su acceso al trono. Allí verán una gran estatua de Buddha Maitreya, esculpido en un tronco de madera de sándalo.

Beijing posee numerosos jardines: El Palacio de Verano, extenso jardín imperial de la dinastía de los Qing; el Parque Beihai, que en otros tiempos era el jardín imperial de los Liao, los Jin, les Yuan, los Ming y los Qing; el Jingshan, también llamado la colina de Carbón, desde donde podrán disfrutar de un panorama excepcional; o incluso las Ruinas de Yuanmingyuan, jardín desbastado en numerosas ocasiones durante la historia china.

El Zoo de Beijing acoge una gran variedad de animales, entre las que se encuentra el panda gigante, animal emblemático de China.

Los amantes de la arquitectura se quedarán fascinados en el Puente Lugouqiao o Marco Polo. Construido en 1189 sobre el río Yongding, al suroeste de Pekín. Este sólido puente de 11 arcos es uno de los puentes de piedra más antiguos de la región de Pekín.

Finalmente, para llevarse algunos recuerdos, pueden ir de compras a los Hutongs. Estas calles tradicionales se encuentran en el 4450 de Pekín y les darán una visión más real y pintoresca de la ciudad. También existen otros lugares de shopping como el barrio de Wangfudjing, el Qianmen, el Xidan, la Rue Liulichang y el Mercado de Xiushui, todas ellas, posibilidades válidas para encontrar arte, artesanos y especialidades chinas y pequinesas para guardar un recuerdo imborrable de su viaje por la capital.